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Viernes, Mayo 10, 2019 - 17:13

“¡Es estrés!”: la frase más común y alarmante en el ámbito laboral

¿Alguna vez has estado frente a un animal salvaje en donde lo único que te quedaba por hacer era correr por tu vida? Sabemos, aunque no podamos verte, que estás pensando en dar un “no” como respuesta. Sin embargo, podemos asegurar que al día de hoy has cambiado a ese león, o a esa pantera, por un trabajo que te sitúa diariamente ante escenarios o estímulos que requieren constantemente de tu atención o de tu feedback inmediato.

 

De modo que, si tu vida gira en torno a la ya tan conocida frase: “¡Es estrés!” o “¡Estoy estresado!, es importante que leas este artículo y analices qué tanto conoces acerca del estrés laboral, el tecnoestrés y el burnout. Conocer estos términos te ayudará no sólo a identificarlos, sino a tomar las acciones oportunas para no llevar a tu cuerpo y a tu mente al límite.


 

Estrés laboral, ¿qué es en realidad?

 

Si vas de aquí para allá, estás constantemente apagando fuegos, deseas tener mil brazos para llegar a todo o vives al límite sintiendo que tu lista de pendientes sigue estando llena, sentimos comunicarte que eres parte de la estadística y ya vives bajo las garras del estrés laboral.

 

Incluso, es probable que hayas llegado al punto en el que te cuesta trabajo diferenciar entre aquello que es urgente de aquello que no lo es. Y, peor aún, ya no sabes cómo poner el freno de mano para tomarte unos minutos de descanso y permitir que tu mente y tu cuerpo se tomen un respiro. Para este punto, también es muy posible que hayas pasado por diversas etapas entre las cuales está el cansancio extremo, pesadez, agobio, presión, mal humor, depresión, problemas para conciliar el sueño, nerviosismo, ansiedad e inclusive frustración porque el mundo laboral te ha hecho creer que si no puedes con todo no eres lo suficientemente eficiente. Pero, ¿sabes qué? ¡Esto es men-ti-ra!

 

Aunque, si esto no es verdad, ¿por qué es tan común que sigamos viviendo bajo tales niveles de estrés en el trabajo? Esto se debe a que muchas empresas fomentan las largas jornadas laborales, imponen proyectos altamente demandantes con la menor cantidad de colaboradores al mando, manejan horarios inflexibles, ofrecen un clima laboral negativo, cuentan con líderes deficientes, etc. Además de que aún existe la falsa creencia que afirma que cuantas más largas las jornadas laborales mejores resultados. ¡Una men-ti-ra más! Por eso, aquí la pregunta es: ¿por qué no estás poniendo límites?


 

Tecnoestrés, ¿tu trabajo depende de la tecnología?

 

Tic toc, tic toc, ¿cuántos minutos llevas sin revisar tus mensajes o contestar un correo electrónico desde tu celular? Analízalo bien, ya que esto indica como es que nuestra manera de relacionarnos y la forma en la que trabajamos es completamente distinta a aquella que vivieron nuestros abuelos e incluso nuestros propios padres. Por este motivo, hoy por hoy ya incluimos en nuestro vocabulario palabras tales como tecnoestrés o el Síndrome de Fatiga Informativa.

 

Estos términos han sido acuñados para profundizar y dar a conocer cómo es que la tecnología nos ha hecho dependientes de las pantallas para comunicarnos con nuestros jefes, colaboradores o clientes.

 

Y, ¿por qué nos provoca estrés si nos facilita la vida? Bueno, sí, nos facilita la vida porque podemos llevar a cabo nuestras tareas de manera más rápida. Sin embargo, esta misma rapidez es la que provoca efectos negativos en nuestra salud mental y física. Ya que se espera que todos seamos más rápidos, más eficientes y, por supuesto, que sin importar la hora o el lugar, siempre estemos disponibles.

 

Burnout, ¿sientes una nube constante en tu cabeza?

 

Si bien puedes hacerte creer que el estrés es tu motor diario, también debes hacerte consciente de que este puede orillarte a vivir cambios degenerativos en el estado de tu salud. Este tipo de agotamiento físico y mental es tan común hoy en día que se le ha denominado ya como el Síndrome del Trabajador Quemado, o burnout, y surge precisamente en respuesta al estrés crónico laboral.

 

Y, ¿cómo se llega hasta este punto? Como sabes, poco a poco; como empresarios, jefes, líderes o colaboradores, nos hemos ido adaptando a los diversos niveles de estrés que conlleva un puesto de trabajo o un proyecto en concreto. Ingenuamente, poco a poco nos hemos creído la historia de que nos estamos adaptando a través, por ejemplo, del multitasking. Sin embargo, nunca nos terminamos por adaptar, ya que la alta demanda de tareas por cumplir o pendientes por anotar nunca termina. Y, tanto los requerimientos como las necesidades no sólo cambian, sino que además aumentan.

 

Adicionalmente, como el burnout se da de manera paulatina, es poco común que nos demos cuenta del alto nivel de estrés al que estamos sometidos hasta que el cuerpo y la mente gritan: “¡Ya basta!”. En consecuencia, esto sólo puede significar una cosa: estás agotado mentalmente y necesitas comenzar a priorizar y definir qué sí, y qué no, necesita realmente de tu atención.

 

 

 

Las 3 A’s para encarar el estrés laboral en cualquiera de sus facetas

 

El mundo laboral también está regido por hábitos. ¿Sabes si los tuyos son realmente saludables? Descubre cuáles son las 3 A’s que puedes comenzar a integrar a partir de hoy a tu rutina personal y de trabajo para reducir tus niveles de estrés, calmar tu mente, prevenir problemas en tu salud y mejorar tu rendimiento en el trabajo.

 

Aprende a priorizar

Primero debes comprender y aceptar que no todo en esta vida es urgente. Una vez que asimiles esta idea debes enlistar y estimar los tiempos de aquellas tareas que sí están catalogadas como una prioridad. En este punto también es importante que seas claro y aprendas a decir “no” cuando detectes que es posible que no puedas cumplir en tiempo y forma con una entrega o proyecto. Además, hacer esto te permite organizarte y evita que sientas presión o sufras de un bloqueo mental constante.

 

Asume que no puedes con todo

Quizás las redes sociales te han hecho creer que la gente exitosa puede con todo, pero debes recordar que ellos y ellas tan sólo muestran una faceta de su vida real y que, como tú, también tienes limites. ¿Cuál es la verdad? La verdad es que aquí ninguno de nosotros somos superman o superwoman. Por ende, para rendir en el trabajo, es necesario descansar y despejar la mente para afrontar cada día con una menta fresca, creativa y, sobre todo, con la actitud de querer seguir adelante.

 

Acepta que necesitas descansar

Si crees que descansar es una pérdida de tiempo, necesitas recapacitar y recordar que no todo en esta vida es trabajo. Sí, la mayoría de nosotros no podemos prescindir de nuestra rutina laboral; ya que necesitamos dinero para alcanzar el estilo de vida que deseamos, proveer para nuestras familiar o realizarnos profesionalmente, pero, ¿te estás permitiendo descansar? Para hacerlo es necesario que gestiones tu tiempo, aprendas a desconectar y retomes tus hobbies para alcanzar un buen balance entre tu vida laboral y personal.

 

¿Aún con estos consejos sientes que no eres capaz de reducir tus niveles de estrés? Recuerda que hacer un problema consciente es el primer paso para el cambio y que pedir ayuda o recurrir a expertos en el tema es no sólo importante, sino necesario. ¡Éxito! 


Paola Quintal, Amaranto Comunicación Creativa